Antes de elegir dónde comer, la gente revisa el menú y los precios. Muchos restaurantes lo publican como PDF o como fotos de la carta impresa: en el celular hay que descargarlo, hacer zoom y moverse de un lado a otro. Google tampoco puede leerlo bien, así que los platillos de su restaurante no aparecen cuando alguien busca “ramen en Chapultepec” o “brunch en Zapopan”.
Cómo debería ser un menú web
- Texto real, no imagen: rápido de cargar y legible sin zoom.
- Organizado por secciones con precios claros y fotos ligeras de los platillos estrella.
- Indicaciones útiles: picante, vegetariano, sin gluten, para compartir.
- Fácil de actualizar: cambiar un precio no debería requerir un diseñador.
Por qué también ayuda en Google
Cuando sus platillos están escritos en su sitio, Google puede relacionar su restaurante con búsquedas específicas. Un menú bien hecho es al mismo tiempo una herramienta de venta y de posicionamiento.
El siguiente paso natural
Una vez que el menú vive en su sitio, agregar un botón de “Reservar” o “Pedir para llevar” es sencillo. Ahí el sitio deja de ser informativo y empieza a vender.